El término Selaya parece
provenir del compuesto de Sel y Haya. Sel, es un término posiblemente
de origen prerromano (sele), quizá celta, que primero significó
red y luego redil. En Cantabria posee distintos significados, dependiendo
de la zona donde se utilice. En el Pas se refiere a "lugar abrigado
y limpio de maleza, acotado en círculo con piedras grandes, en
el que se recogen por la noche los ganados que pastan en los montes".
Haya se refiere al “árbol de la familia de las fagáceas”,
ésta última palabra sufre una transformación fonética,
la -f- deriva en -h- aspirada, y la -g- en -y-, pasando de faga a haya.
Parece ser que esta especie arbórea era de las más representativas
de la zona, junto con el roble (también llamado cajiga), el castaño,
el tejo, el fresno…, su importancia aún se puede advertir
en los distintos topónimos que nos encontramos: Coterotejo, Rebollar
(de roble), y como no Selaya, término que, como ya hemos deducido,
deriva de la expresión SEL DEL HAYA. |