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| TORRES,
CASONAS Y PALACIOS
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Que la mayor
parte del patrimonio monumental de Selaya, se trate de casas solariegas
o palacios construidos, algunos en torno a antiguas torres defensivas
de entre el siglo XIII y XV, no es exclusivo del Municipio de Selaya,
sino que se repite en todo el territorio de Cantabria.
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El débil reinado
de los Trastámara hizo proliferar una ausencia de autoridad regida
por una ambición feudal que provocó la proliferación
de bandidos y el abuso de poder de los grades señores. |
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Este acercamiento a
la anarquía condujo al establecimiento de numerosas edificaciones
de tipo defensivo, entre las que destacan las torres. Con la llegada al
poder de los Reyes Católicos se restablece el orden y la justicia,
mediante una serie de medidas tan directas como la de destruir las defensas
de estas torres. De esta manera acaba en la Montaña el largo periodo
de luchas, aunque no de rivalidades entre las familias hidalgas, por lo
que la finalidad militar de las nuevas construcciones aún sería
patente. |
Las torres perdieron
su razón de ser ante unas nuevas necesidades, a partir de ahora
serían meros recuerdos del pasado y en el mejor de los casos se
trataron de habilitar como vivienda. El problema era que resultaban incómodas
como hogar, por lo que aquellas que se encontraban en lugares poco propicios,
como en caminos solitarios, vados de ríos, desfiladeros…,
se abandonan, el resto, la gran mayoría, ubicadas en lugares más
apropiados, se transforman en “casas fuertes” conservando
su carácter militar. De ahí surgen nuevos edificios rodeando
las antiguas torres y apareciendo el tipo de casa que responde al nombre
de “casa solariega”. |
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Tanto los palacios
como las casonas responden al mismo patrón en cuanto a elementos
como sus dos pisos, la gran portalada, amplio patio o corralada, torre
centrada en las antiguas y anexa en las modernas, cuerpo central unido
a la torre, capilla si la iglesia estuviera lejos, fachadas principales
de sillería y escudos con sus linajes dispuestos a buena vista. |
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La diferencia entre
palacio y casona estriba en la suntuosidad y riqueza con que se vivió
en estas propiedades. Las casonas suelen ser más modestas, con
portalada más sencilla y torre maltrecha. |
Con el tiempo, distintos
elementos se van a ir volviendo típicos en las casonas y palacios.
Desde el siglo XVII y durante toda la centuria siguiente, el regreso de
los primeros indianos y la ascensión de muchos nobles e hidalgos
a puestos importantes de la administración pública y la
milicia, provocó un desarrollo en la edificación civil.
Se construyen corraladas, lugares cerrados con muros pero a la intemperie,
situados delante de las casas solariegas, sobre todo las de labranza.
El portón cedió el paso a la portalada, en una puerta con
arco sustentando una espadaña con el escudo de la familia. En el
siglo XVIII se sustituyó el barandal de madera de las solanas por
balconaje de hierro. Aparece también el balcón púlpito,
un balcón en semicírculo apoyado en una repisa mensurar
de anillos en disminución que rematan en un piñón.
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Las casonas y palacios montañeses se encuentran en recintos frecuentemente
encerrados por altos muros, a los que se accede por una portalada. Las
esquinas del muro se ven reforzadas por cubos rematados en medias esferas
o pirámides en los que se suele representar algún blasón.
En Selaya existen doce, declarados todos ellos Bien de Interés
Cultural con la categoría de Monumentos, en el año 2002.
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Los materiales empleados
suelen limitarse a la madera, para los entramados, y a la piedra para
los muros, habitualmente en forma de mampostería o sillarejo en
el caso de las casonas, en las que el uso de sillares se limitaba a los
esquinales y contorno de los vanos. En los palacios el sillar se utilizaba
más, no sólo en las esquinas y los huecos, sino en toda
su fachada principal, e incluso en alguna otra. |
Los escudos de armas
son también muy tópicos en este tipo de construcciones.
Suelen aparecer en lugares como en el centro de la espadaña de
la portalada, en la fachada frontal, en la torre, o en cualquier otro
sitio que facilitase una buena visibilidad con la que recordar el origen
noble de la familia de la casa. |
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En Selaya tenemos el Palacio
de Donadío, monumento insignia del Municipio. En el que se alza
una impresionante torre defensiva de época medieval. Otra torre
a destacar es la de la Casona de los Miera, también de apariencia
muy sólida, pero esta vez no se haya centrada en mitad de la vivienda,
sino que se adosa en uno de sus laterales, como sucede en la Casa del
Patriarca, también en Selaya. Otras Casonas ubicadas en esta localidad
son la Casona de Linares, la del General Barca, la de los Losada y la
Casona de la Soledad, antigua residencia del famoso novelista Ricardo
León. |
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